¿Cuál es el precio real en un año?
Suma la suscripción, los módulos, la posible comisión sobre las reservas y las tarifas del proveedor de pago. Una comisión parece pequeña, pero crece con tus ventas: a modo de ejemplo, un 5 % sobre 100 000 CHF de reservas son 5000 CHF al año. Pregunta también si el traspaso de tus datos se cobra.¿Tus clientes pueden reservar solos?
La página de reservas debe funcionar en el móvil y en los idiomas de tus clientes. Comprueba qué pasa si un cliente no termina el pago: su plaza debe volver a la venta.¿La planificación se ajusta a tu realidad?
Prueba un caso concreto: un monitor enfermo, un grupo que debe mantener el mismo monitor toda la semana, una clase privada añadida esa misma mañana. El software debe ayudarte a reorganizar el día, no impedírtelo.¿Tus monitores tienen una app útil?
En una pista o en un lago suele faltar la cobertura. Comprueba que la app guarda la planificación y la lista de alumnos, y que pasar lista funciona sin cobertura. Pregunta si está incluida para todo el equipo.¿Adónde va el dinero?
Pregúntalo sin rodeos: ¿el dinero llega directamente a la cuenta de la escuela? ¿Con qué frecuencia? Comprueba también los medios de pago útiles para tus clientes, en línea y en el mostrador.¿El software cubre tus deportes y temporadas?
Si ofreces varios deportes, o invierno y verano, comprueba que todo cabe en una sola suscripción. Mira también si puedes usar tus propios niveles, o prescindir de ellos.¿Qué pasa con tus datos?
Debes saber dónde están, de quién son y cómo recuperarlos si te vas. Pregúntalo antes de firmar, no después.¿Cómo es la puesta en marcha?
Pregunta quién traspasa tus clientes y monitores, a qué precio, y si puedes probarlo sin medio de pago. Una prueba con tus clases reales dice más que una presentación.